viernes, 26 de junio de 2009

Casi igual, pero diferente: apóstrofe-apóstrofo

No son pocas las veces que en clase he oído la palabra apóstrofe, y siempre asumí que se refería a la cosita esa que parece un acento pero le falta la letra abajo. Estimo que mis interlocutores tenían la misma información, y todos nos entendíamos.
Sin embargo, se me ocurrió buscar qué era un apóstrofe, y ahí comenzaron los problemas. Veamos:

apóstrofe. Invocación vehemente a una segunda persona:«¡Aléjate del yo, Simón, y créeme! ¡El yo quema! (Juan Anido dejó de hablar después de este apóstrofe)»; e insulto o dicterio: «Ante el alud de apóstrofes y de ultrajes, retrocedió, temeroso, el público». Aunque en el español clásico se usaba a menudo con el género femenino etimológico, hoy se emplea exclusivamente en masculino. No debe confundirse con apóstrofo
Diccionario panhispánico de dudas - Primera edición (octubre 2005)


¡Caramba! Resulta que el símbolo al que todos nos estábamos refiriendo, era el recién nombrado apóstrofo:

apóstrofo. Signo ortográfico auxiliar en forma de coma alta (’), que apenas se usa en el español actual.

1. Como usos propios de la lengua española, se distinguen principalmente dos:

a) Para indicar, en ediciones actuales no modernizadas de textos antiguos, sobre todo poéticos, la elisión de la vocal final de determinadas palabras (preposiciones, artículos, conjunciones) cuando la que sigue empieza por vocal: d’aquel (por de aquel), l’aspereza (por la aspereza), qu’es (por que es).

b) Para reflejar, en la escritura, la supresión de sonidos que se produce en ciertos niveles de la lengua oral. Aparece con frecuencia en textos literarios cuando el autor desea reproducir el habla de personajes de escasa cultura: «Sacúdete el vestidito, m’ija, pa’que se nos salga el mal agüero».

2. Se conserva en la reproducción de nombres o expresiones pertenecientes a lenguas en las que se mantiene el uso moderno del apóstrofo, como el catalán, el inglés, el francés o el italiano: L’Hospitalet de Llobregat, O’Connor, c’est la vie, D’Annunzio.

3. Hay que evitar los siguientes usos del apóstrofo, ajenos al español, y que se deben al influjo del inglés:

a) Cuando aparece en sustitución de las dos primeras cifras de un año: ’82 por 1982. Si se desea hacer la abreviación, lo que es frecuente en la expresión de acontecimientos relevantes celebrados en ciertos años, no debe utilizarse el apóstrofo: Barcelona ’92 (Juegos Olímpicos). Basta con las dos últimas cifras del año, que pueden unirse o no con guion a la palabra precedente: Barcelona 92 o Barcelona-92.

b) Cuando se usa, seguido de una s, para indicar el plural de una sigla: ONG’s. El plural de las siglas es invariable en español: las ONG.

4. No debe utilizarse el apóstrofo para separar las horas de los minutos: las 20’30 h. En este caso, se recomienda el empleo del punto, aunque también se admiten los dos puntos: 20:30 h.

5. Tampoco debe usarse para separar, en los números, la parte entera de la parte decimal: 3’1416. En este caso ha de emplearse preferentemente la coma aunque también se admite el uso del punto: 3,1416 o 3.1416.

6. No debe confundirse con apóstrofe.
Diccionario panhispánico de dudas - Primera edición (octubre 2005)


Entonces... todos estábamos hablando mal. Concuerdo en que si todos nos entendemos de un modo, no debería ser necesario cambiar. Pero estemos atentos a que el significado puede no ser el que estamos esperando.

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3 comentarios:

Adrián M. Paredes dijo...

Es increíble. Hubiera jurado que "apóstrofe" era sinónimo de "apóstrofo" y que los dos se referían a esa famosa comita flotante.

¡Muy sorprendente! Lo más sorprendente es que, dentro de unos años, es probable que la RAE incluya la comillita flotante como nueva acepción de "apóstrofe", convirtiendo de esta forma a "apóstrofe" en sinónimo de "apóstrofo". Así es como, a lo largo de las generaciones, los idiomas van mutando.

En general, el argot termina contaminando los diccionarios académicos. Una prueba más de que el verdadero idioma lo hacen los pueblos, en la calle.

Shirubana dijo...

Buen dato, che. Creía que apóstrofo era apóstrofe en italiano. Resulta que tenemos definición para ambas... y el entendimiento errado.
Buen post
Beso

Lucas dijo...

Adrián,
coincido con vos que finalmente los idiomas los va formando la gente. De hecho, ese pensamiento es el que casi hace que abandone este blog. Sin embargo, me gusta rescatar cosas de la lengua que supuestamente deberíamos hablar.
No tengo idea si es o no en vano mi esfuerzo, pero me agrada hacerlo.
Shirubana,
yo pensaba igual que usted, pero creía que apóstrofo era apóstrofe mal dicho. Resultó que también estaba errado... ¡y me gustó descubrirlo!

Gracias a ambos por sus comentarios, los primeros que recibe este nuevo blog :)